Premundial FIBA Américas 2005: la Argentina de Hernández en Santo Domingo
El Torneo FIBA Américas 2005 se jugó en Santo Domingo con diez selecciones y repartió los boletos al Mundial de Japón 2006; Brasil le ganó la final a la Argentina.
Redacción Soles Digital

El Torneo FIBA Américas 2005 fue el premundial de básquet del continente: diez selecciones se juntaron en el Palacio Virgilio Travieso Soto, en Santo Domingo, República Dominicana, para pelear las plazas al Mundial de Japón 2006. Para la Argentina, que llegaba con el oro olímpico de Atenas 2004 colgado y el pasaje a Japón ya asegurado, era otra cosa: el primer examen oficial de un recambio, con Sergio "Oveja" Hernández en el banco.
Un torneo con boleto en juego
El Mundial de Japón iba a reunir a 24 equipos, con Serbia y Montenegro como campeón defensor: el mismo equipo que le había ganado la final a la Argentina en Indianápolis 2002. De esas 24 plazas, veinte salían de los torneos continentales y cuatro quedaban a criterio de la FIBA.
El formato en Santo Domingo era sencillo. Dos grupos de cinco, con los cuatro mejores de cada uno cruzándose en cuartos de final. En el Grupo A estaban Brasil, Canadá, Estados Unidos, Panamá y Venezuela; en el B, Argentina, México, Puerto Rico, Uruguay y el dueño de casa. Como la Argentina ya tenía su lugar en Japón por el título olímpico, si llegaba a semifinales el cuarto pasaje del continente pasaba al equipo que terminara quinto.
La Argentina sin sus estrellas de la NBA
El plantel que viajó a Dominicana no era el de la Generación Dorada completa. Hernández, campeón casi de todo con Estudiantes de Olavarría, armó un grupo con jugadores de las ligas europeas y del torneo local, y lo preparó durante tres días justamente en Olavarría. Antes había acumulado un recorrido largo: amistosos en Uruguay y Brasil y un viaje a China para la Copa Borislav Stankovic, donde el equipo terminó segundo. Hasta el comienzo del premundial, su ciclo sumaba siete victorias y cinco derrotas en doce partidos.
Ese trajín se pagó en el cuerpo. La delegación llegó a Santo Domingo apenas 27 horas antes del debut contra México, y varios jugadores admitieron que estaban cansados. El fixture de la primera fase siguió con Puerto Rico, Uruguay y, para cerrar, República Dominicana. TyC Sports tenía los derechos de transmisión.
Los doce convocados fueron Daniel Farabello, Antonio Porta, Paolo Quinteros, Julio Mazzaro, Hernán Jasen, Federico Kammerichs, Leonardo Gutiérrez, Diego Lo Grippo, Gabriel Fernández, Martín Leiva, Román González y Juan Gutiérrez. Un equipo de trabajadores, con varios nombres que después serían piezas fijas de la selección.
Vale recordar que la Argentina ya sabía lo que era ganar este torneo: había sido campeona del FIBA Américas de 2001, jugado en Neuquén.
Los rivales: Brasil, Estados Unidos y el local
Brasil aparecía como el gran candidato. Aun sin Nenê, que no aceptó la convocatoria, y con las bajas de último momento de los pivotes Evandro y Rafael Araújo, llevaba tres jugadores de la NBA: Leandrinho Barbosa, Alex Garcia y Anderson Varejão, además de un grupo con mucho rodaje junto.
Estados Unidos se presentó con profesionales que jugaban en Europa o en la CBA, la liga menor norteamericana. Salvo Charlie Bell, de los Milwaukee Bucks, no había nombres de la NBA, pero tampoco era el equipo de universitarios que en otras ediciones había pasado papelones. República Dominicana, por su parte, buscaba volver a un Mundial por primera vez desde 1978, con Felipe López, Francisco García y Luis Flores como referencias.
Cómo terminó
El pronóstico se cumplió a medias. Brasil fue campeón al ganarle la final a la Argentina por 100 a 88, el 4 de septiembre, y se quedó con su tercer título continental. El equipo de Hernández, sin sus figuras de la NBA, igual llegó al último partido y confirmó que detrás de la Generación Dorada había una camada capaz de competir. Estados Unidos y Venezuela también sacaron pasaje para Japón 2006.
Para la Argentina, el segundo puesto en Santo Domingo fue un buen punto de partida rumbo al Mundial: el técnico encontró jugadores de recambio y el básquet nacional siguió sosteniéndose entre los mejores del continente.