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Mazinger Z: vuelve el robot que marcó a una generación

En 2005 Mazinger Z, el animé creado por Go Nagai en 1972, volvió a la TV abierta por Canal 7 y el Malba organizó maratones con sus 92 episodios.

Redacción Soles Digital

Mazinger Z pintado en la persiana metálica de un local comercial de Barakaldo
Mazinger Z pintado en la persiana de un local de Barakaldo, España, en 2024. Foto: Zarateman · CC0 · Wikimedia Commons

Mazinger Z es la serie de animación japonesa creada por Go Nagai en 1972 que convirtió al robot gigante pilotado por un adolescente en un género propio. En 2005 volvió a las pantallas argentinas por dos caminos: Canal 7 la incluyó en su franja infantil Chicos.ar y el Malba armó un ciclo de maratones para recorrer los 92 episodios de la serie original.

Para muchos espectadores que crecieron en los ochenta, la noticia tuvo algo de reencuentro. La serie llegó a la televisión argentina a comienzos de esa década y se repitió durante años, al punto de quedar asociada a toda una generación de chicos que salían de la escuela y corrían a ver al "coloso de acero".

La historia

El argumento es sencillo y eficaz. El doctor Hell, un científico obsesionado con dominar el mundo, descubre durante una expedición arqueológica en una isla del Mediterráneo los restos de una civilización antigua y un ejército de bestias mecánicas. Para guardar el secreto, elimina a los demás integrantes de la expedición, salvo uno: el doctor Juzo Kabuto, que logra escapar a Japón.

Allí Kabuto construye a Mazinger Z, un robot gigante hecho con una aleación especial y casi indestructible, y se lo deja a su nieto, Koji. Desde el primer episodio, en el que el abuelo muere, el muchacho queda a cargo de la máquina y de la defensa del planeta.

A partir de entonces, cada capítulo enfrenta a Mazinger con una nueva bestia mecánica. El robot tiene un arsenal que los fanáticos todavía recitan de memoria: el rayo que dispara desde las placas del pecho, el viento corrosivo que sale de su boca, los puños que se lanzan como cohetes.

Aliados y villanos

Koji no pelea solo. Lo acompañan el profesor Yumi, que dirige el instituto de investigación, y su hija Sayaka, que maneja su propio robot, Afrodita A. El costado cómico lo aportan Boss y su pandilla, siempre metidos en problemas, que con el tiempo reciben un robot armado con chatarra tan torpe como su piloto.

Del lado de los malos, además del doctor Hell, quedaron en la memoria el barón Ashura, mitad hombre y mitad mujer, y el conde Brocken, un oficial que lleva la cabeza separada del cuerpo. Su estética, tan extraña como inquietante, explica en parte por qué la serie impresionó tanto a los chicos de entonces.

Más allá de la serie original

Cuando Hell es derrotado, aparece una amenaza mayor: el imperio Mikenes, los verdaderos dueños de aquella tecnología antigua. Para enfrentarlo entra en escena Great Mazinger, pilotado por Tetsuya Tsurugi, en una continuación que en la Argentina se vio poco. Años después, en 2001, Go Nagai y su equipo relanzaron la saga con Mazinkaiser, una serie de OVA (animación pensada para el mercado de video) que reinterpreta la historia con una versión todavía más poderosa del robot.

Esa capacidad de Nagai para volver una y otra vez sobre su creación ayudó a mantener vigente al personaje durante décadas, en Japón y en el resto del mundo.

Por qué sigue importando

Mazinger Z fue parte de la primera oleada de animé que llegó a la Argentina, junto con otras series que abrieron el camino para que la animación japonesa encontrara público y espacio en los canales locales. Vista hoy, su animación es modesta frente a los estándares actuales, pero conserva intactas la energía de sus batallas, su música y una galería de personajes que forman parte de la cultura popular.

El regreso a Canal 7 y las funciones del Malba dieron la oportunidad de mostrársela a una nueva generación y de comprobar, en pantalla grande, que el robot conserva su encanto.