Intoxicados, "No es sólo rock 'n roll": el Pity sale a probar otros géneros
Reseña de "No es sólo rock 'n roll" (Universal, 2003), el disco en que Intoxicados y Pity Álvarez se alejaron del rock stone de Viejas Locas: 14 temas, de la balada al rap.
Redacción Soles Digital
Artista: Intoxicados · Sello: Universal · 14 temas · 60:23 · 2003

"No es sólo rock 'n roll" es el disco con el que Intoxicados, la banda que Cristian "Pity" Álvarez armó después de Viejas Locas, dejó en claro que no quería repetir la fórmula que lo había hecho famoso. Salió por Universal en 2003, tiene catorce temas y algo más de una hora de duración, y lo grabaron Álvarez en voz y guitarra, Felipe Barrozo en guitarra, Jorge Rossi en bajo y Abel Meyer en batería.
Un título que es una declaración
El nombre del álbum ya funciona como aviso. Viejas Locas había sido una de las bandas emblema del rock barrial de matriz stone, un público que suele mirar con desconfianza cualquier desvío del libreto. Álvarez decidió correr ese riesgo, y el crédito que le daba su carisma le permitió hacerlo sin perder a su gente.
El disco abre con "Está saliendo el sol", una balada acústica de aire campero y letra simple, casi inocente, que terminó siendo uno de los temas más difundidos de la banda. Para que nadie se asustara, enseguida llegan "Volver a casa" y "Rodando por ahí", rock and roll clásico de manual, y "De a ratitos", un blues tradicional.
Rap con acento de Ciudad Oculta
La apuesta más fuerte es "Una vela", el intento de Intoxicados de hacer hip hop. La idea era un rap en castellano con temática bien argentina, lejos del molde latino y caribeño que dominaba el género en esos años. Las referencias a las calles y a la gente de Ciudad Oculta, donde transcurre la historia, le dan color local. Pero el relato del pibe que vive para conseguir marihuana y esquivar a la policía termina cayendo en los lugares comunes del gangsta rap norteamericano, con otra tonada. Entre tema y tema aparecen separadores con bromas telefónicas en homenaje a Tangalanga, otro guiño porteño.
Hay más variedad. "Un tema de mierda" es punk básico y enojado; "Reggae para los amigos" prueba con los ritmos jamaiquinos, aunque con un sonido que delata a la escuela Keith Richards. Y el swing aparece en el tema que cuenta con el guitarrista de jazz Valentino como invitado, probablemente el punto más alto del álbum.
Lo bueno y lo que falta
El mérito del disco está en las ganas de moverse. Álvarez se anima a la balada, al blues, al punk, al reggae y al rap en una sola placa, algo poco habitual en el rock barrial de principios de los 2000. Su personalidad, su manera de cantar y de escribir, sostienen el conjunto.
El problema es que tanta variedad no termina de cuajar en un sonido propio. Por momentos el álbum suena a muestrario más que a obra con identidad, y lo que mantiene unidas las canciones es la figura del cantante antes que una búsqueda musical definida. Esa identidad se iría afinando en el disco siguiente, "Otro día en el Planeta Tierra" (2005), que retomó el mismo camino.
Para quién es
Es un disco para quienes siguieron a Pity Álvarez desde Viejas Locas y quieren escuchar el momento en que intentó correrse del molde. También sirve como foto de una época: la del rock barrial que empezaba a mezclarse con otros géneros. "Está saliendo el sol" y "Una vela" quedaron entre lo más recordado de la banda.