Música

NovedadesArchivo

Mike Patton
Goran Bregovic
Corey Glover

Monsters Metal Rock

Monstruosa agresividad

Por Juan Finn
finnjuan@yahoo.com.ar

Sepultura

Sábado 13 de enero. Presentación de Sepultura junto a Skin Culture, Ian, Renacer, Razones Conscientes, Bruthal6, Shannon’s Dead, Brocken. Mega Estadio Argentinos Juniors, Guttemberg 350, Capital Federal.

El Monsters Metal Rock fue rápido, fuerte y demoledor. El paso de una banda a otra era tan veloz como la propia música que tocaban y la estridencia del sonido era tan pesada como el propio público.

Unas tres horas antes de la apertura los primeros esbirros del heavy metal, ya se aproximaban al Mega Estadio Argentinos Juniors. Pocos pero fieles, soportaron al calor de la tarde el retraso de al menos una hora y media, que tuvo el comienzo del encuentro. Finalmente cuando el estruendo de poder metalero fue iniciado parecía nunca detenerse.

Primeras armas

El primer ataque vino de la mano de las desafinadas estridencias de Shannon´s Dead. Con muy poca audiencia el grupo hizo lo que pudo por dar una acertada apertura al recital. Tocaron un par covers como "Pet Sematary" (Ramones, Brain Drain, 1989) para tratar de levantar al público, que seguía llegando pero que nunca terminaría de llenar el estadio.

Así se dio paso a la siguiente formación. Brocken presentaba algunos arreglos básicos en una música muy cercana al puro ruido. El vocalista se entusiasmaba y trataba de contagiar al resto de sus congéneres metaleros, pero para el estallido aún faltaba tiempo. “Hay un montón de gente” se gritaba desde el escenario, pero debajo solo había unos pocos y apostados en las gradas otros tantos. Igualmente ya había ánimos de pogo.

Hasta aquí se podría entender que el heavy metal es una música poco elaborada sostenida en distorsiones forzadas y voces ásperas. Pero esto es tan solo lo que estas primeras bandas parecieran entender por trash metal. En la misma línea cae Bruthal6. La puesta en escena es lo más llamativo de esta agrupación. Rostros maquillados, vestuario de gladiadores futuristas y coordinación coreográfica. ¿Su música? Bien gracias. Su versión de “Smell like teen spirit” (Nirvana, Nevermind, 1991) si bien es una degradación del clásico, también puede tomarse como un homenaje al sonido que ha inspirado a este tipo de bandas a forjar sus primeras armas en el fuego del metal.

Marcadas las 19.30 no se ven aún verdaderos monstruos en el escenario. Solo unos aprendices de warlock que con esfuerzo llegaran a bestias. Por lo pronto les falta evolución artística.

Descontrol

La tarde va dando paso a la oscuridad de la noche y con ella cae uno de los primeros verdaderos monstruos. Skin Culture arranca con un ritmo más elaborado. El vocalista Shucky Miranda hace sus propios coros impostando la voz y se ocupa de agradecer continuamente la invitación al encuentro. Temas como “Evolution” y “Faith” sacuden al futuro campo de batalla, que espera por el evento principal.

A las 20.20 hace su entrada Renacer y un duro poder es descargado sobre la audiencia. “Hoy como ayer” hace que una parte adormecida del público se ponga de pie y con "La espada sagrada" (Riff, VII, 1985) el monstruo renace. No se ve un estadio lleno, pero ya no somos pocos.

Las pesadas falanges del metal más reciben y más esperan. Ian se hace escuchar fuerte y claro apenas llegadas las 20.50. No se trata ya de voces tan forzadamente toscas como incomprensibles. La buena vocalización de la banda demuestra que no es necesario romperse la garganta a gritos para ser pesado. El grupo se arriesga introduciendo en uno de sus temas un sacramental canto gregoriano, asentando así su estilo lírico de temáticas míticas y ritmo arrollador. “Héroes sin nombre” se destaca entre el repertorio elegido para esta presentación. “Bajo Control” (Rata Blanca, Entre El Cielo Y El Infierno, 1994) descontrola por primera vez al Mega Estadio, haciendo sentir el aguante del público.

Razones Concientes se presenta a las 21.40. Se afianza el estilo que conjuga a los monstruos. A pura velocidad sonora esta banda independiente levanta a quienes llama “esa tribu”, para que pogueen anticipando el agresivo show que ya no podía demorarse más.

Violenta Sepultura

Alrededor de las 22.00, desenfundada su guitarra en mano, hace su aparición Andreas Kisser y el campo estalla. Se acomoda Jean Dolabella en la percusión, Paulo Jr. en el bajo y cerrando filas Derrick Green avanza al frente. Entonces, Sepultura arremete con furia a la masa multiforme de cuerpos descontrolados, que golpean unos contra otros. El pogo recibe el calor del grupo y lo devuelve hecho fuego.

La actitud de Green sobre el escenario es imponente y su voz es fuerte sin necesidad de agravarla o impostarla para darle rudeza. La batería de Dolabella parte la nuca, cada golpe parece querer desgarrar los cimientos del estadio. El bajo de Paulo es un instrumento lacerante que sigue dando más y más. En tanto que Kisser es imparable. Hace arder cada acorde transmitiendo una energía que vitaliza a sus desenfrenados sicarios. Les da tanto poder que no pueden evitar desbordar en saltos, gritos y golpes para acompañar cada fogonazo sepulturero.

Suenan los nuevos temas de Dante XXI, el último trabajo de Sepultura. Estas nuevas líricas inspiradas en la Divina Comedia y en la propia vida de su autor Dante Alighieri, (1265-1321), retumban en la audiencia, que les da su beneplácito. Sin defraudar a los “Sepultura’s old school fans” como los llama Green, se ejecutan clásicos tales como “Territory“, con los que es imposible evitar rememorar épocas pasadas que ya no vuelven. Aquellos años en los que dos Cavalera se juntaban y Sepultura era otra banda.

Cerca de las 23.00 se da la estocada final. Es ahora o nunca. Si algo estaba por ser, es hora que sea. Pogo a full. Después, de esto ya no habrá nada. “Roots Bloody Roots” es elegido para acabar una contienda rítmica entre público y bandas, que se entrelazan en la música y se vuelven una misma arma despiadada de heavy metal.

Abandonando el Mega Estadio la noche se ofrece como refresco. La tribu ya tuvo su encuentro. Ahora dispersándose cientos de remeras negras se reintegran de a poco al pulso ciudadano. Mañana nacerá otro día, pero hoy se le dio Sepultura.

17/1/2007

Notas relacionadas:

Soulfly: Más aguante

www.solesdigital.com.ar

Lo más visto de Música
Chuck D Ed Sheeran Living Colour