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Los 20 mejores dúos de la historia de la NBA

 

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Por Mariano García
@solesdigital

Pocas cosas más entretenidas y controversiales para los aficionados a la NBA que las discusiones y listas acerca de los mejores de la historia. En una liga que acumula décadas de leyendas y excelencia deportiva, el mejor básquetbol del mundo no para de generar figuras que constantemente van por los récords y logros de sus antecesores. Proponemos aquí un juego: llenar los casilleros de un cuadro de doble entrada, para encontrar las veinte mejores duplas de la historia según posición. Adoptamos las siguientes reglas y criterios de selección y organización

  1. No se pueden repetir jugadores
  2. La primera dupla se ubica en la esquina superior derecha, mientras en la inferior izquierda ubicamos una mención de honor.
  3. Los criterios de selección incluyen méritos y records acumulados entre ambos jugadores, campeonatos ganados, e impacto en el juego y la historia de la liga.

1-2: Isiah Thomas y Joe Dumars (Detroit Pistons)

En medio de la explosión de show y vituosismo de la NBA de finales de los ’80, estos dos pequeños chicos malos se robaron dos campeonatos compitiendo contra los mejores de todos los tiempos (Magic, Jordan, Bird). El balance perfecto entre la habilidad ofensiva de Thomas y la especialidad defensiva en Dumars. Juego y personalidades complementarias, Isiah siempre controversial y conflictivo, Joe educado y hasta condescendiente con los rivales que estaba por destrozar. El bueno y el malo, ataque y defensa, y dos títulos consecutivos en 1988  y 1989.

Mención: Stephen Curry y Klay Thomson (Golden State Warriors). Todavía escribiendo su historia, ya son considerados la mejor pareja de base y escolta en cuanto a tiro de larga distancia. Campeones reinantes y con el mejor récord actual de la liga, los Splash Brothers han rubricado con su campeonato de 2015 la enormidad de récords que alcanzan en todo lo referido a tiro de tres puntos. El tiempo está de su lado en la aspiración a terminar como la mejor dupla 1-2 de todos los tiempos, veremos si lo logran.

1-3: Russell Westbrook y Kevin Durant (Oklahoma City Thunder)

 

Sin dudas el cruce más flojo del cuadro. Sin grandes campeones que se hayan combinado en las posiciones de base y alero, le damos crédito a dos jóvenes que juntos están generando un gran impacto en la actualidad. Con 27 años Kevin Durant ya se ha ganado un lugar como uno de los mejores small forwards de la historia, y sus números ofensivos están destinados a ocupar lugares muy altos al final de su carrera. Como complemento, Russell Westbrook es un potencial triple doble cada vez que pisa la cancha, y uno de los bases de mayor explosión física que se haya visto. Juntos llegaron a las finales en 2012 (perdiendo contra Miami Heat) y Durant fue el MVP de la temporada 2014. Las lesiones los han contenido en su camino ascendente, pero si se mantienen sanos y juntos podrán consolidarse en este casillero durante años.

Mención: Jason Kidd y Richard Jefferson (New Jersey Nets). Kidd podría aspirar junto a Dirk Nowitzki a la combinación 1-4, pero veremos a continuación que esos lugares son los más difíciles de ocupar. No nos queda otra alternativa que separarlos y dejar a ambos con menciones. Kidd es uno de los grandes bases de todos los tiempos: es el segundo en la lista histórica de la NBA en asistencias (12.091) y robos (2.684). Lo emparejamos aquí con Richard Jefferson, con quién llegó a dos finales de la NBA consecutivas: perdieron en 2002 contra los Lakers (0-4) y en 2003 contra los Spurs (2-4). Jugaron juntos 7 temporadas entre 2001 y 2008, en las cuales los Nets ganaron 314 partidos y perdieron 260.

1-4: John Stockton y Karl Malone (Utah Jazz)

 

Aun sin haber sido campeones, son la dupla más productiva de todos los tiempos. Impusieron el pick & roll, el juego de parejas y juntos definieron la historia de su franquicia a lo largo de 18 temporadas. Stockton es pasador más prlífico de la historia de la NBA, con gran parte de sus 15.806 asistencias con destino a las manos de Malone, segundo anotador histórico de la liga con 36.928 puntos. Stockton también encabeza la lista de robos de todos los tiempos, con 3.265. Jugaron juntos entre 1985 y 2003, ostentando el récord de cantidad de partidos juntos entre dos compañeros (1.412). Estuvieron dos veces a punto de la consagración máxima, perdiendo dos finales de la NBA consecutivas entre 1997 y 1998 frente a los míticos Bulls de Jordan.

Mención: Gary Payton y Shawn Kemp (Seattle Supersonics). En el extremo opuesto, ubicamos al tándem más explosivo y entretenido de los ’90. También víctimas de la hegemonía de Chicago en aquella época, perdieron la final de 1996 contra los Bulls. Pero no fueron los récords, ni los títulos ni las estadísticas lo que los coloca en este lugar, sino su estilo e impacto. Juntos a lo largo de 7 temporadas entre 1990 y 1997, marcaron la década como uno de los duetos con más estilo, ganando más de 50 partidos en 6 de ellas. Los alley-oops y combinaciones espectaculares entre ambos dominaron los principales puestos en cada resumen de mejores jugadas semanal.

1-5: Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar (Los Angeles Lakers)

 

Indiscutibles desde todo punto de vista: estilo, estadísticas, campeonatos. Marcaron la década del ’80, que los consagró como una de las mejores duplas de todos los tiempos. Dominaron su época con 5 campeonatos en 10 temporadas juntos (1979-1989). Ya sea gracias a la creatividad y visión campo de Magic en contragolpe, o el indefendible skyhook de Kareem en el ataque estacionado. Individualmente, a Abdul-Jabbar le han sobrado logros (y faltado marketing) para ser considerado el mejor jugador de básquet de todos los tiempos: líder histórico en puntos (38.387), segundo en partidos jugados (1.560), tercero en rebotes (17.440) y tapas (3.189) 6 veces campeón de la NBA y 6 veces MVP (no hay nada en lo que sea menos que Jordan, salvo en venta de zapatillas). Por su parte, Johnson revolucionó el juego siendo un base alto (2,06 metros), ágil y versátil, que de no haber sido interrumpida su carrera por contraer el virus HIV estaría mucho más arriba en las tablas de logros personales. Posee el mejor promedio de asistencias por juego en toda la historia, con 11,19, sólo acompañado por Stockton (10,5) en haber tenido una media de dos dígitos a lo largo de toda su carrera.

Mención: Walt Frazier y Willis Reid (New York Knicks). Cuando el Madison Square Garden fue el paraíso del básquet bien jugado, desde la base y el pivot se encargaron de darle a la Meca de este deporte sus únicos dos títulos en la historia. Con 7 temporadas juntos (1967-74), se consagraron campeones en 1970 y 1973. Complemento perfecto dentro y fuera de la cancha: Frazier era puro estilo, habilidad y glamour; Reid un pivot duro de overol que hacía todo el trabajo sucio debajo de los tableros.

2-3: Michael Jordan y Scottie Pippen (Chicago Bulls)

 

Dueños absolutos de la década del ’90, compartieron 10 temporadas (1987-1993, 1995-1998) y juntos ganaron 6 títulos. El complemento perfecto entre el goleador más vistoso y espectacular de la historia del básquet y el prototipo ideal de jugador polivalente. Y en el costado defensivo, dos de los mejores de todos los tiempos: Jordan está tercero en el ranking histórico de robos (2.514) y Pippen sexto (2.307). Se ha dicho todo acerca de la grandeza de Jordan, y en cierto modo el valor de Pippen se ha visto opacado por el brillo de “su majestad”. Lo cierto es que ninguno ganó un título sin el otro, e incluso durante la ausencia de Jordan en la temporada 93-94 Scottie cargó sobre sus espaldas a los Bulls, liderando todas las categorías estadísticas del equipo y llevándolos a las semifinales de la Conferencia Este. En lo individual, Jordan ganó 5 veces el MVP y es el cuarto anotador de la historia (32.292 puntos), con el mejor promedio goleador en una carrera de todos los tiempos: 30,12.

Mención: Dwyane Wade y LeBron James (Miami Heat). Aún activos y dominantes, estos dos grandes amigos se juntaron entre los años 2010 y 2015 (siendo los dos vértices más fuertes de un gran trío junto a Chris Bosh), para llegar a cuatro finales consecutivas a partir de 2011 y ganar los dos títulos que ostenta LeBron (2013 y 2014). La arrogancia de James le había hecho prometer una dinastía de calibre jordanesco apenas llegado a las playas del sur, pero la contundente derrota en las finales de 2015 a mano de los San Antonio Spurs (1-4) fue un golpe que desmanteló sus faraónicas ambiciones.

2-4: Ray Allen y Kevin Garnett (Boston Celtics)

 

Otro dúo que forma parte de la era de los grandes tríos. Con la combinación 3-4 reservada para lo mejor élite (como ya veremos), sacrificamos a Paul Pierce y nos quedamos con Ray Allen y Kevin Garnett, dos leyendas del básquet que unieron fuerzas en cuatro temporadas a partir de 2008, saliendo campeones ese mismo año (único título en la carrera de ambos). Volverían a las finales en 2010, pero su progreso se vio interrumpido por el ascenso del Heat a partir de 2011. En estadísticas individuales, estos dos iconos de la NBA del siglo XXI están entre los mayores anotadores de la liga: Garnett con 26.066 puntos (16° puesto) y Allen con 24.505 (22°). Ray Allen encabeza el ranking de cantidad de triples en la historia al día de hoy (2.973). Especialista defensivo, Kevin Garnett está 9° en todos los tiempos en rebotes (14.661),  16° en robos (1.859) y 17° en tapones (2.036).

Mención: Dirk Nowitzki y Jason Terry (Dallas Mavericks). No se puede dejar afuera a Nowitzki de este juego. Si bien en su carrera ha formado históricas duplas con bases (Jason Kidd, Steve Nash), ya vimos como no hay lugar disponible en la combinación 1-4. ¿Qué les parece, entonces, si lo emparejamos con un compañero que ha pasado desapercibido en general, pero estuvo con el alemán en sus mejores años? Jugaron juntos siete temporadas entre 2005 y 2012. Quizás no estén al tanto, pero Jason Terry es actualmente el tercer mayor triplero en la historia de la NBA, con 2.118 bombazos convertidos de larga distancia. Sumamos los 1.642 que lleva Dirk (16°) y tenemos uno de los dúos más peligrosos desde tercera dimensión de todos los tiempos. Liderados por Nowitzki, los Mavericks se impusieron a Miami por 4-2 en las finales de la NBA en 2011, de la cual fue elegido jugador más valioso. Dirk también fue MVP de la liga en 2007, y continúa su ascenso entre los mejores power forward de la historia con 28.799 puntos (4° puesto, detrás de Wilt Chamberlain).

2-5: Kobe Bryant y Shaquille O’Neal (Los Angeles Lakers)

 

Imposible quitarle a la historia de los Lakers los dos mejores dúos 2-5 de todos los tiempos. Y el primer lugar es para el más imparable y disfuncional que se haya visto: con permanentes conflictos dentro y fuera de la cancha a lo largo de sus 8 años juntos (1996-2004) Kobe Bryant y Shaquille O’Neal se las arreglaron de todos modos para establecer su dinastía ganando tres campeonatos consecutivos entre 2000 y 2002. Luego Kobe ganó dos más (2009-2010) y Shaq uno con Miami (2006), lo que lleva a pensar lo que habrían sido capaces de hacer juntos si se hubieran llevado mejor. Quizás sean el dúo con mayor peso gravitacional sobre su equipo de todos los aquí listados: en los playoffs de 2001 promediaron 30 puntos cada uno. Kobe se encuentra transitando su temporada de despedida, con 33.054 puntos que lo dejarán como el tercer mejor anotador de todos los tiempos.

Mención: Jerry West y Wilt Chamberlain (Los Angeles Lakers). Que dos de los mejores 50 jugadores de todos los tiempos estén en segunda selección, demuestra lo cargado de talento que está este cruce. Con 5 temporadas juntos (1968-73) y un campeonato ganado en 1972, Wilt unió fuerzas con los Lakers de West y Elgin Baylor para poner fin al dominio absoluto de los Boston Celtics durante la década anterior. Las proezas y récords individuales de Chamberlain merecen un artículo por sí mismo (100 puntos en un partido, una temporada promediando 50 puntos y 25 rebotes, 30 puntos y 22 rebotes de promedio en toda su carrera), pero dejó de lado su compulsión a romper los casilleros estadísticos de sus años en Philadelphia para ganar en equipo en Los Angeles. Es el mayor rebotero de la historia de la NBA (23.924) y el quinto goleador (31.419). Jerry West fue y sigue siendo un jugador insignia de la NBA, y un solo título entre ambos quizás deje un sabor a poco.

3-4: Larry Bird y Kevin McHale (Boston Celtics)

 

La mejor dupla de aleros tampoco deja lugar a dudas. Larry Bird y Kevin McHale pelearon mano a mano el dominio de los ’80 al showtime de los Lakers, ganando tres campeonatos (1981, 84, 86). Jugaron juntos 12 temporadas en las que fueron un símbolo de la mejor tradición ganadora Celtic iniciada por Red Auberbach en los ’60. El impacto fue instantáneo: apenas McHale fue drafteado por Boston, ganaron las finales de esa temporada. Llegaron a 4 finales consecutivas entre 1984 y 1987, repartiéndose dos cada una con los Lakers de Magic y Kareem. No habrá aquí abultados récords ni estadísticas individuales: Bird y McHale son los mejores representantes del winning basketball, del esfuerzo colectivo y la inteligencia, los fundamentos por sobre el show, donde es más importante ganar que verse lindo en la cancha. Bird sigue siendo el mejor alero de todos los tiempos, y McHale siempre está en cualquier top 5 de ala-pivots.

Mención: Dominique Wilkins y Kevin Willis (Atlanta Hawks). Misma época, misma conferencia. Uno de los grandes rivales de los Celtics en el Este durante los ’80 fueron los Atlanta Hawks, y los duelos mano a mano entre Larry Bird y Dominique Wilkins ya son parte de la historia de la elite de la liga. En este dúo los roles estaban claramente asignados: la defensa y los rebotes de Kevin Willis como respaldo a una de las fuerzas ofensivas más impresionantes que tuvo la década: Wilkins fue goleador de la NBA en dos ocasiones, con promedios superiores a los 30 puntos por partido (1986 y 1988). Hoy Wilkins es el 12° anotador de todos los tiempos, y Willis el 23° rebotero. Juntos llevaron a Atlanta a ganar 57 partidos en dos temporadas distintas, récord que se mantuvo hasta el año pasado.

3-5: Bill Russell y John Havlicek (Boston Celtics)

 

Bill Russell suele estar emparejado con su base Bob Cousy, pero la cantidad y calidad de duplas 1-5 nos obligan a tomar una decisión estratégica. Apartamos a Cousy y llamamos al rescate al mítico John Havlicek, que compartió 8 de los 11 títulos en la dinastía Celtic liderada por Russell. Cuidado con desmerecer a Hondo: es el mayor anotador de la historia de Boston, fue MVP de las finales de 1974 y fue elegido como uno de los mejores 50 de todos los tiempos en 1996. Por su parte, Bill Russell se ubica en un privilegiado lugar reservado solo para los más grandes de la historia no del básquet, sino del deporte y la historia de su país. Con 11 títulos en 13 temporadas jugadas, revolucionó el juego para siempre, gracias a su habilidad para correr, defender, pasar, rebotear y tapar balones. A partir de la temporada de 1969 fue al mismo tiempo capitán y entrenador de los Celtics, convirtiéndose en el primer afroamericano en dirigir un equipo de la NBA. Junto a Wilt Chamberlain, son los únicos dos jugadores de la historia con promedios de más de 20 rebotes por partido en toda su carrera.

Mención: Julius Erving y Moses Malone (Philadelphia 76ers). Volvemos a los ’80 para celebrar el único campeonato de otras dos grandes leyendas del básquet. El mítico Dr. J, el jugador más espectacular de la década anterior, uniéndose a esa fuerza imparable bajo los tableros que fue Moses Malone para ganar el campeonato de 1983. Durante esos playoffs los Sixers tuvieron el impresionante record de 12-1, barriendo en la final 4-0 a los poderosos Lakers. Moses dominó el cambio de décadas, ganando el premio MVP en 1979, 1982 y 1983 y es el quinto máximo reboteador de todos los tiempos (16.212).

4-5: Tim Duncan y David Robinson (San Antonio Spurs)

 

Las duplas de gigantes tienen un atractivo especial. El combo de “torres gemelas” se aplica cuando los dos mejores jugadores de un equipo son los más altos de la formación inicial. Cuando en 1996-97 David Robinson sufrió una lesión de espalda que lo dejó fuera de toda la temporada, los San Antonio Spurs se dejaron caer cómodamente hasta el fondo de la tabla, para favorecer sus chances de hacerse con la primera selección del draft de 1997. La apuesta les salió tal cual lo planeado y se hicieron con el que hoy es considerado el mejor power forward de todos los tiempos: Tim Duncan. El resultado fue el mejor tándem de jugadores internos de la historia, ganando de inmediato su primer campeonato en 1999. Cuatro años más tarde repetirían en lo que fue la temporada de despedida del Almirante. Duncan ganaría tres más con el super trío formado con Tony Parker y Manu Ginóbili, y todavía hoy resisten el paso del tiempo con uno de los mejores equipos de la actualidad bajo el mando del gran Gregg Popovich. La longeva carrera de Duncan lo tiene hoy activo como el 5° taponador de todos los tiempos (2.990) 7° rebotero (14.920) y 14° anotador (26.298).

Mención: Hakeem Olajuwon y Ralph Sampson (Houston Rockets). Los creadores del concepto de “torres gemelas” se quedan en el segundo lugar por no haber podido ganar un campeonato antes que a Sampson comenzaran a fallarle las rodillas y tuviera que retirarse antes de tiempo. Cuando a los Rockets les tocaron las primeras selecciones del draft en dos años consecutivos, armaron este impresionante combo de altura y talento. Primero fue en 1983 con el pivot Ralph Sampson, de 2,24; y al año siguiente el nigeriano Hakeem Olajuwon (2,13). Cada uno ganó su respectivo galardón al Novato del año en su temporada debut. Juntos revolucionaron la forma de juego de los hombres grandes, venciendo a los Lakers 4-1 en las finales de la Conferencia Oeste de 1986 (perderían la final contra los Celtics). Pero las articulaciones de Sampson se deterioraron rápidamente a partir de ese mismo año, y no pudieron continuar con ese prometedor camino. Olajuwon terminaría ganando dos campeonatos en los en 1994-95, ya jugando como pivot, consolidándose como uno de los centros más habilidosos y versátiles en ambos costados de la cancha. Lidera el ranking histórico de la NBA en tapas (3.830), fue dos veces defensor del año (1993 y 1994), MVP (1994) y dejó como legado el mejor juego de pies que jamás se haya visto para un jugador de ese tamaño.

20/1/2015

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