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Río 2016

Analítica olímpica

 
Anillos olimpicos
Investigación, textos e inforgrafías: Mariano García
@solesdigital

El medallero olímpico no suele presentar sorpresas al final de cada Juego. Las potencias siguen siendo potencias, y los primeros puestos están reservados para los gigantes económicos mundiales. Pero, ¿cuánto dice el medallero oficial de la eficiencia o el rendimiento de cada país? De la misma manera que el PBI per cápita es un indicador más adecuando que el PBI nominal para evaluar la economía de una nación, o el Índice de Desarrollo Humano para medir la calidad de vida, podemos aplicar al medallero olímpico distintas variables que nos pueden mostrar nuevas perspectivas sobre la productividad de cada delegación.

Ir a: ValoraciónResultados según poblaciónResultados por atletas participantesMedallas y poder económicoJamaica, campeón de la analítica olímpicaArgentina en perspectivaHall de la infamia

1. Resultados oficiales

Finalizados los Juegos Olímpicos de Rio 2016, en el medallero oficial, luego del inamovible dominio de Estados Unidos se destaca Gran Bretaña, que le quita a China su habitual segundo puesto. Rusia se vio diezmada por las sanciones a su delegación de Atletismo por doping, pero se mantuvo entre los primeros lugares, seguido por las potencias mundiales Alemania, Japón, Francia, Corea del Sur, Italia y Australia.

El ranking oficial privilegia como primer criterio los oros ganados, luego la plata y luego el bronce. Esto puede generar ciertas distorsiones a la hora de evaluar el rendimiento de cada país, no tanto en el tope de la tabla, pero sí de la mitad hacia abajo, cuando las medallas se cuentan con los dedos de las manos. Un país que gane 1 sólo oro quedaría por encima de otro que tenga 4 platas y 4 bronces, por ejemplo. Atentos a este problema, en el sitio oficial también se pueden ordenar los resultados según medallas totales.  Aquí la única diferencia es China recuperando su segundo puesto, y Canadá entrando al top 10, desplazando a Corea del Sur.

Pero contar las medallas totales iguala a campeones con terceros, generando así una nueva distorsión en cuanto al mérito deportivo. Por lo tanto, proponemos considerar un índice de Valoración que suma 4 puntos por oro, 2 por plata y 1 por bronce. De esta manera, se privilegia a los que obtuvieron un primer puesto, sin menospreciar por eso las buenas cosechas en segundos y terceros lugares.

La tabla de Valoración en sus primeros puestos no ofrece grandes cambios, sólo algunas variaciones de ubicación dentro de los mismos primeros 10 del conteo oficial.

Pero para otro tipo de indicadores, el índice de Valoración es una herramienta muy útil, sobre todo cuando los países más destacados lo son no tanto por volumen, sino por calidad de sus representaciones.

 

2. Resultados según población

Una gran cantidad de población provee una base invaluable para desarrollar muchos deportistas en una gran variedad de disciplinas. Así es como vemos a países muy desarrollados y poblados dominando el medallero. Pero esto opaca los méritos de aquellos pequeños países cuyo rendimiento deportivo es inversamente proporcional a su número de habitantes.

Contando la cantidad de habitantes por cada medalla ganada, Granada encabeza las posiciones gracias al segundo puesto del atleta Kirani James en los 400 metros. Único medallista en la pequeña nación de 103.328 habitantes. La diferencia entre medallas totales y Valoración deja afuera del segundo listado a Georgia (2 oros, 1 plata, 4 bronces) y Azerbaiyán (1-7-10), y premian la eficacia de Fiji (1 solo oro para 867.000 habitantes) y Baréin (1 oro y 1 plata en 1.404.900 pobladores).

El fondo de la tabla por habitante corresponde a India (una medalla cada 646 millones de personas), Nigeria (sólo medalla de bronce en fútbol en un país de 186.988.000 pobladores) y Filipinas (plata para la pesista Hidilyn Diaz, único logro de una nación de 103.404.000 habitantes).

 

3. Resultados por atletas participantes

Evaluar el rendimiento de cada país según su población privilegia a las naciones con alta formación deportiva, que no alcanzan los primeros lugares por cuestiones de tamaño. El Caribe, Europa del Este y el Cáucaso asoman entonces como las regiones con mejor calidad deportiva por habitante. Pero este indicador no representa el rendimiento en los Juegos: China cuenta con una población de 1377 millones de habitantes, pero envió menos atletas que Estados Unidos (324 millones), Brasil (206 millones), Alemania (81 millones) y Australia (24 millones). India es el segundo país más poblado del planeta (1292 millones de habitantes), pero su delegación estuvo en el puesto 24° en cuanto a representantes en los Juegos.

Por lo tanto, la performance de cada país se puede medir mejor si se consideran los resultados obtenidos según la cantidad de atletas participantes de cada delegación. Aquí los casos aislados y excepcionales como Granada o Bahamas pierden peso, y empieza a perfilarse el verdadero índice de rendimiento olímpico.

Con este indicador reaparecen las potencias, ya que el número de deportistas que compite por cada país no es proporcional a su población, y conviven las naciones más pequeñas junto a las poderosas. La mejor performance en cuanto a medallas por atleta es de Azerbaiyán, con una presea cada 3,1 deportistas enviados, un rendimiento de excelencia que no se ve representado en el puesto 39° de Azerbaiyán en la tabla oficial por la poca cantidad de oros (sólo uno en 18 medallas totales).

Como se indicó anteriormente, el número total de medallas equipara oro con plata y bronce, lo cual no hace justicia a la competencia. Entonces, se puede establecer un índice de valoración por atleta, dando mayor puntaje a quienes se consagraron campeones. Para obtenerlo, se divide la cantidad de deportistas enviados por la Valoración, y cuanto más bajo el número mayor la eficacia.

Esta tabla la lidera Tayikistán gracias al oro en lanzamiento de martillo de Dilshod Nazarov, que le da cuatro puntos a una delegación de apenas 7 integrantes (7/4= 1,75). Azerbaiyán baja por su gran cantidad de bronces, y aparecen los oros de Jordania (gracias al taekwondista Ahmad Abughaush) y Kosovo (oro de la judoca Majlinda Kelmendi), ambas delegaciones de apenas 8 deportistas (8/4 = 2).  La cosecha de oros le da un lugar de privilegio también a Jamaica, con un conteo de 6 oros, 3 platas y 2 bronces exclusivamente en Atletismo, disciplina que aportó 64 de los 68 deportistas totales de la delegación.

En ambos casos, hay que destacar la eficiencia de potencias como Estados Unidos, Rusia y Reino Unido, que no sólo dominaron en cantidad sino que sostuvieron una eficiencia notable, más difícil de lograr cuanto más grande es la delegación.

Por el contrario, los países de menor eficiencia fueron los que consiguieron apenas una medalla de bronce con delegaciones más numerosas: Portugal (92 deportistas enviados), Nigeria (75) y Austria (71).

 

4. Medallas y poder económico

La presencia Austria en el fondo de la tabla con sólo una medalla de bronce nos lleva a una última cuestión: la creencia de que el poder económico está directamente relacionados a los resultados de cada nación en los Juegos Olímpicos. Esto podría ser cierto si sólo se miran las primeras diez potencias del medallero, pero analizando con más detenimiento, no se podría explicar de manera tan simple cómo Jamaica o Kenia superan en resultados a muchos de los países líderes en indicadores económicos y sociales como Austria, Noruega, Finlandia o Suecia.

Una primera explicación es que la mayoría de los países con mejores niveles socioeconómicos se destacan en deportes de invierno. Pero incluso si nos quedamos en los países “cálidos” tampoco hay relación directa  entre países con alto PBI y resultados deportivos, tal como sucede con India (9° en PBI según el Banco Mundial, apenas 2 medallas totales) o México (14° PBI mundial, 61° en el medallero).

Considerando el volumen total de cada economía, otra forma de medir los rendimientos de cada nación en los Juegos Olímpicos es cuántos millones de dólares de su PBI nominal corresponden a cada medalla. Sería el premio a los que hacen más con menos, y nuevamente Granada toma la delantera, con apenas 628 millones de dólares de PBI y una medalla de oro. En una estadística donde se premia a los países más chicos que pudieron lograr una medalla (Granada, Fiji, Burundi, Kosovo o Tayikistán), se destacan Jamaica, Kenia y Uzbekistán por lograr buenos indicadores con un número de medallas totales superior a 10 (Jamaica 11, Kenia y Uzbekistán 13).

En el extremo opuesto, a India le corresponden 863.556 millones de dólares por cada medalla, a Austria 379.069 y a Emiratos Árabes Unidos 297.648.

Riqueza no es igual a resultados deportivos. Esto también se comprueba si se analiza el medallero según PBI per cápita, indicador que mide más adecuadamente el ingreso, productividad y desarrollo económico de una nación. Aquí los resultados son más elocuentes: tres de los primeros seis países con mayor renta per cápita ni siquiera entraron al medallero: Luxemburgo está primero en PBI per cápita y tuvo 10 representantes olímpicos en Río, sin éxito; Brunei está sexto en ingreso por persona en el mundo y sus tres atletas tampoco se subieron al podio. Ni que hablar de Kuwait, quinta renta per cápita global, y ni siquiera participó de los Juegos. Islandia, otra de las naciones modelo en cuanto a desarrollo humano, bienestar social y educación, tampoco tuvo medallas entre sus 8 deportistas.

Relacionar medallas con PBI per cápita ayuda entonces a dar una visión más adecuada de la relación entre poder económico y resultados, ya que en el cuadro anterior se benefician únicamente las naciones con menos habitantes y PBI nominal. Al considerar el ingreso per cápita, en cambio, se equiparan los espectaculares rendimientos de las grandes potencias, con los destacables resultados de los países en desarrollo, con un único denominador común: dar un buen uso a los recursos disponibles, sean abundantes (China, Estados Unidos, Rusia, Reino Unido) o escasos (Kenia, Etiopía, Uzbekistán, Burundi, Azerbaiyán).

 

5. Jamaica: Campeón de la Analítica olímpica

Habiendo establecido entonces nueve criterios distintos para evaluar el rendimiento de un país en los Juegos Olímpicos (Valoración, Medallas por habitante, Valoración por habitante, Atletas por medalla, Valoración por atleta, PBI por medalla, Valoración según PBI, PBI per cápita, Valoración por PBI per cápita), vemos que Jamaica aparece entre los 10 primeros lugares en 6 de estos rankings, lo que la convierte en la superpotencia analítica de estos juegos, destacándose en su eficacia en numerosos aspectos gracias a sus velocistas.

Las potencias tradicionales como Estados Unidos, Rusia y Reino Unido (top 10 en 5 de las categorías aquí propuestas) demuestran que también pueden sostener con números eficientes el gran volumen de población, recursos económicos y atletas que los hacen dominar el medallero oficial. Se les suma Uzbekistán y Azerbaiyán, que con un número limitado de deportistas y economías en desarrollo han sabido lograr una gran cantidad de medallas principalmente en las disciplinas de combate: los uzbecos sumaron 13 en total (7 en boxeo, 3 lucha, 2 judo, 1 pesas), y los azerbaiyanos 18 (9 en lucha, 3 taekwondo, 2 judo, 2 boxeo, 1 canotaje de velocidad). Kenia hace lo propio con el atletismo, sumando 13 medallas (6 oros, 6 platas y 1 bronce) con sus corredores de media y larga distancia. Granada, al obtener buenos resultados relativos gracias a una sola medalla, merece ser puesta entre paréntesis.

 

6. Argentina en perspectiva

Con mucho entusiasmo y poco análisis, se instaló que la actuación argentina fue la mejor desde Londres 1948, siguiendo el criterio de cantidad de oros conseguidos (tres). Si ya vimos cómo ese parámetro es deficiente en muchos aspectos (nadie podría afirmar honestamente que el puesto 27° de argentina con 4 medallas en total es superior al 39° de Azerbaiyán que tuvo 18 pero sólo una dorada), es peor cuando las medallas son tan pocas. Porque porcentualmente pasar de ganar 2 oros a 3 es una mejoría del 50%, pero no deja de ser apenas una medalla más.

En preseas totales, Argentina no modifica su rendimiento en los últimos 16 años, oscilando entre 4 (Sydney 2000, Londres 2012, Río 2016) y 6 (Atenas 2004  y Beijing 2008). Si consideramos el índice de Valoración, los 14 puntos de Río (3 oros x 4 + 1 plata x 2) es el valor más alto desde 1948, cuando se obtuvieron 3 oros, 3 platas y 1 bronce (19 de valoración). En perspectiva el conteo Argentino igualó al de Los Angeles 1932, con idéntica cosecha.

Pero la diferencia es que en 1932 la delegación Argentina estuvo compuesta por 32 deportistas, en Londres ’48 por 199, mientras que a Río viajaron 213. El promedio de deportistas por cada medalla en Río 2016 fue de 53,3; cercano a los 59 de Atlanta 1996 (178 atletas y 3 medallas) y Seúl 1988 (2 medallas en una delegación de 118). Y aunque consideremos la Valoración y poderemos la mayor cantidad de oros, el valor por deportista de Río fue de 15,2, no pudiendo mejorar Atenas 2004 (12,7) y Beijing 2008 (11,5). Ni que decir de los niveles del ciclo 1924-1936, cuando la Valoración estuvo siempre por debajo de un dígito.

Un factor que debe considerarse en el caso argentino es la gran cantidad de deportes colectivos que viajaron a Río gracias a que hubo más plazas continentales de clasificación disponibles al ser Brasil el país anfitrión. El Handball y Voleibol femenino se vieron beneficiados en poder así jugar por primera vez un juego olímpico, aumentando de esta manera el número de la delegación pero sin posibilidades de medalla. Pero también es cierto que dos deportes colectivos donde era esperable una medalla (hockey femenino y fútbol masculino) se volvieron con las manos vacías.

En este tipo de indicadores, el deporte colectivo baja mucho la eficiencia en tanto no gane. Un país como Serbia, con apenas 8 millones de habitantes y una cultura deportiva que también privilegia las disciplinas por equipos, no se vio perjudicado simplemente porque sus conjuntos tuvieron éxito: una delegación de 104 deportistas con 8 medallas en total (dos en básquet, bronce femenino y plata masculino; oro en waterpolo masculino y plata en voleibol femenino). Mitad de medallas en deportes por equipo, mitad de medallas en individuales.

Los números tienen que ser los mismos para todos, y Argentina obtiene su mejor posición en el conteo de oros, quedando en la ubicación 27. En cambio, los indicadores de eficiencia no son tan favorables. Así quedó nuestro país en los distintos rankings elaborados en esta investigación:

 

7. Hall de la infamia

Todos los datos sobre medallas tienen en cuenta a aquellos países que al menos ganaron una. Ya mencionamos algunas de las naciones con mayor ingreso per cápita que no pudieron subir al podio, e incluso algunas que ni siquiera se presentaron a la competencia, como Kuwait.  Los peores rendimientos son los de aquellos que con mucho no pudieron hacer nada.

  • Mayor delegación sin medallas: Chile (42 deportistas)
  • País más poblado sin medallas: Pakistán (199.321.000 habitantes)
  • País con mayor PBI sin medallas: Arabia Saudita (434.666 millones de dólares)
  • País con mayor PBI per cápita sin medallas: Luxemburgo (86.124 dólares por habitante)

Bien utilizados, los recursos humanos y económicos de las grandes naciones las convierten también en potencias deportivas mundiales . Pero dinero o el tamaño de un país no garantizan el rendimiento, y la eficiencia de los países con mejores indicadores relativos también merece un lugar en el podio.

23/8/2016

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